Prepared for Eternity

Prepared for Eternity

Paul admonishes his readers that the life of a Christian is one that seeks to be pleasing to the Lord. This is true because we will all stand before the judgment seat of Christ and receive life or death according to the lives we have lived her on earth. “Knowing therefore the terror of the Lord, we persuade men” to live in such a way as to be prepared for that day (2 Corinthians 5:9–11). Here are some suggestions Paul makes to ensure we are prepared.

Are you prepared for the road of eternity?

Are you prepared for the road of eternity?

BE A NEW CREATURE. This means putting away our old ways and following the ways of the Lord (5:17).

BE RECONCILED. Sin separates us form God but the blood of Christ reunites us with Him (5:20–21).

WORK TOGETHER. There is much to do and we need to be working, with God, to bring as many souls to Christ as we can (6:1–2).

BE NOT UNEQUALLY YOKED. Being in fellowship with God and His children means being separate from those who walk in darkness. Remember you cannot serve both God and worldliness (6:14–17).

HAVE GODLY SORROW (7:9–10). There are a lot of people who are only sorry for their sins when they get caught. Godly sorry, true sorrow, will move one to make the necessary changes in his life.

CLEANSE YOURSELF (7:1).
Obedience to the gospel through faith, confession, repentance, and baptism is the beginning of our cleansing. Walking in the light and preparing for eternity allows the blood of Jesus to continue to cleanse us (Acts 22:16; 1 John 1:7) and keep us unto that day. Be faithful!

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CONFRONTANDO A UN HERMANO FUERTE

CONFRONTANDO A UN HERMANO FUERTE

Cuando la Biblia enseña que solamente Jesús no pecó, es porque realmente ese es el caso. De ahí en adelante todos nosotros tenemos errores y sino hemos cometido errores le hacemos a él mentiroso dice Juan en su primera carta en el capítulo 7. La atracción sexual quizás, o el manoseo indebido de dineros que no son suyos,  probablemente las mentiras  entre otras…son cosas en las que todos incluido este escritor estamos expuestos y nos vamos a ver tentado en algún momento. La tentación en sí es un problema sino cuando perdemos la cabeza al rededor de la tentación. En el 2014 en la ceremonia de graduación de la escuela de predicadores recuerdo el encargo enfático de los ancianos. Uno de ellos dijo: “ Tengan cuidado de; las mujeres, el dinero y el poder”. Hasta el día de hoy esas palabras resuenan en mi mente y corazón ya que han sido las tres causas principales de la deserción de tan buenos predicadores del evangelio. ¿Que hacer cuando estamos frente una situación realmente difícil y cuando usted tenga que confrontar a un hermano que posee buena reputación, que tiene mucha más experiencia que usted, a quién quizás usted ha guardado mucho respeto por su trayectoria en el Señor y por su sana doctrina?.

Amado hermano, los cristianos siempre buscaremos como hacer lo correcto aunque las emociones estén en medio de todo… la razón no puede verse empañada.

Amado hermano, los cristianos siempre buscaremos como hacer lo correcto aunque las emociones estén en medio de todo… la razón no puede verse empañada.

La respuesta simplemente no es fácil es una de esas condiciones difíciles donde somos probados y donde satanás demanda su cabeza y usted lo sabe. Aquí algunas cosas que usted puede considerar antes de proceder:

  • Orar: Ore a Dios ya que usted se dará cuenta que en los momentos cuando su corazón está agitado y su alma en mucha dificultad es cuando más “tonterías” pueden ser cometidas tanto que hasta le falta la respiración y las palabras no le salen de la boca. La oración es la única herramienta donde usted puede desahogarse  con alguien sin caer en murmuración o Chisme. Dios siempre está en control de todo aún cuando usted no ore, Dios sabe lo que está sucediendo aún cuando usted no le cuente, sin embargo el privilegio de la oración es más un beneficio para usted y para mí que para Dios. ¿Ha notado usted que después de orar por algo que le aflige se siente más tranquilo, y además la paz rodea su espíritu? Adquiere un mejor juicio propio para tomar desiciones y una mente lucida. Aparte de eso el Señor desea escuchar su corazón al usted hablar con El. En su desesperación porque la presencia de Dios no se apartara de él, David confiesa su pecado en Salmo 51 y escribe en el v17: “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.” Podríamos decir que los momentos más tristes y desafortunados de la vida de un ser humano son las oportunidades más claras para acercarse al Señor.
  • Investigue. Antes de confrontar a un hermano fuerte, sano y con buena reputación que usted sabe que ha pecado, por favor investigue a fondo todos los acontecimientos que rodean  a sus sospechas. No existe nada más desastroso que una falsa acusación hacia un hermano fiel. En tal caso usted será culpado ante el Señor por hacer tropezar a un hombre de Dios (Mt.18:6). Por esa razón la oración va de primero, ya que le dará la sabiduría necesaria para aguantar e investigar más los hechos. El tiempo juega un papel relevante, no permita que le juegue una mala pasada, porque cuando las cosas están mal solo es cuestión de tiempo (Lc.8:17). Con todo tampoco el tiempo puede ser muy prolongado para que usted haga la confrontación que necesita hacer. Amigo lector esto es complicado y las mejores palabras que usted puede darle a su mente son las palabras de Salmos 130:5 “Espero en el SEÑOR; en El espera mi alma, y en su palabra tengo mi esperanza.”(LBLA).
  • Tenga Evidencia: Una vez que el tiempo de investigación ha concluido si hay culpabilidad de aquel hermano a quien se tiene como sospechoso la evidencia será una evidencia firme y la obtendrá por sí misma pero sino hay evidencia como en las matemáticas simple…no hay culpabilidad de nada. Es ahí cuando usted tendrá que trabajar con su mente porque probablemente todo ha sido una estrategia más del diablo para envolverlo en un problema muy grave; como lo es una confrontación infundada hacia un hermano fuerte y fiel. A este punto deberá usted de, al menos tratar de comprender que es lo que su enemigo está tratando de elaborar. Muchas veces nos quedamos tan enfocados en nosotros que no podemos ver de la manera que el diablo está viendo las cosas. En una acusación infundada hacia un hermano fuerte no solamente el diablo ha trabajado en su mente y ha logrado que usted caiga sino que también ha logrado meterle la “zancadilla” o ponerle freno a aquel hombre de Dios que tanto daño le estaba haciendo. No permita que el diablo le utilice a usted para sus propósitos. Por otra parte al tener usted la evidencia recaudada, haga análisis, piense bien, busque claramente la razón en aquello que usted ha encontrado como prueba y si realmente es relevante … Por favor guárdele para luego poder demostrar y hablar con evidencia fuerte en la mano. 
  • Confrontando: Cuando  esto va a suceder el amor debe de ser su motivación principal. Es cierto que la reputación es algo que esta en juego pero usted debe de entender que el alma de su hermano esta en peligro de ir a condenación, así que usted debe de estar dispuesto a cualquier cosa para que su hermano se arrepienta. Usted va a sentirse intimidado probablemente para hacer la exhortación de frente pero es necesario que lo haga, es necesario que sea firme, es necesario que ponga en su mente que frente a la cruz  de Cristo todos somos iguales y que con respecto a la responsabilidad suya con Dios se encuentra en el deber de hacerlo. Si su hermano se arrepiente por favor es imperativo que de usted no salga nada para con terceras personas. Es igualmente trascendental que la confrontación  la haga usted a solas con el hermano… ¡No sea cobarde! en tomar a otros consigo y planear una emboscada para confrontar a su hermano, ¡eso está mal!, es anti-cristiano y el Señor le hará responsable por obrar de esa mala manera.

Amado hermano, los cristianos siempre buscaremos como hacer lo correcto aunque las emociones estén en medio de todo… la razón no puede verse empañada. La instrucción bíblica es clara en Mateo 18 “Estando tu y el solos” sin embargo la intención de este artículo ha estado en ayudarle  un poco más para que usted lleve a cabo este mandamiento. El Señor siempre desea que nuestros problemas sean solucionados entre nosotros y que la crisis no avance por el bien de muchos, por lo tanto nosotros deberíamos de desear eso que Dios también desea.

 

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What If All of God’s People were Prophets?

What If All of God’s People were Prophets?

The events of Numbers 11 provide poignant backdrop to the Spirit’s work in the New Testament.  There is a very real sense in which the Spirit’s work in the church is the fulfillment of Moses’ prayer about Him in this chapter.

Who were the mouth pieces of the Lord?

Who were the mouth pieces of the Lord?

Numbers 11 records Moses’ empowering the 70 elders of the tribes of Israel. To equip these 70 men in assisting Moses in leading the people of Israel, God took some of the Spirit that rested upon Moses and applied that Spirit to the 70. The Spirit came upon those men and “they prophesied” (Numbers 11:25) – (Because that’s what men do when they encounter the Holy Spirit).

However, two of the men, Eldad and Medad, had not attended the ceremony with the other 68.  They still resided in the camp when the Spirit came upon the 70.  Yet, that did not limit the Spirit’s power upon them – “and so they prophesied in the camp” (Numbers 11:27).

Joshua was distressed by this unsupervised act of prophecy.  Perhaps he was concerned that Moses’ authority would be undermined by men beginning to prophesy outside of Moses’ direction.  Whatever the case, Joshua urged Moses,” My lord, Moses, stop them” (Numbers 11:28).

Moses provides us with a most interesting and important response: “But Moses said to him, ‘Are you jealous for my sake? Would that all the Lord’s people were prophets, that the Lord would put his Spirit on them!’” (Numbers 11:29).

Notice first the parallel construction in Moses’ statement:  All the Lord’s people were prophets – the Lord put his Spirit on them.  To Moses those are synonymous expressions.  The Spirit on a man makes that man a prophet.  That is the only function Moses sees that connection performing. The same is true in the New Testament. Whether the Spirit is poured out, or a person is anointed, a person is baptized in, a person has the Spirit placed on him as a seal, or the Spirit fills a man, etc., nothing has changed.  Those connections are always prophetic.

Perhaps more importantly, Moses foreshadows an answer to the most common objection to the statement of the preceding paragraph: “Not all the early Christians had spiritual gifts.”  That statement is made as an unassailable truth that answers all the arguments of those who might seek to reject the orthodoxy concerning the indwelling of the Spirit.  However, Moses’ wish is directly contradictory of that supposed axiom.  He was yearning for a time when all of God’s people had access to the Holy Spirit.  Did that time ever come?

In Acts 2, Peter quotes the only Old Testament passage ever quoted in defense of the Spirit’s work from Acts 2 till the end of the Bible:  Joel 2:28-32.  That passage begins by stating that in the Last Days the Holy Spirit would be “poured out” (and so would come upon) “all flesh.”  All 70 men in Numbers 11 upon whom the Spirit was put became prophets.  The same is true of the recipients of the promise of the Spirit in Joel 2.  “All flesh” (inclusive of young and old, free and slave, son and daughters – which list is oddly similar to 1 Corinthians 12:13) would see visions, dream dreams and prophesy.  They would be prophets.  Joel 2 does not just promise prophetic access to all kinds of people.  Joel promises actual prophetic powers to all flesh.

Space does not permit, in this article, an examination of the evidence of that truth’s manifestation beyond Acts 2. That will have to wait for another time.  However, it is (at the least) an expositional error to dismiss the prominence of the spiritual gifts provided through the Spirit’s work in the first century church.

Much of modern teaching and preaching is focused on being applicational and relevant. Solid exposition is absent in modern sermons. Preachers hurry to place the statements of the New Testament directly into the lives of their audience.  Technical or “religious” language is purposefully removed to keep the lessons accessible.

As a result, many rarely even consider that the epistles were written to real, living, and now historical people.  Those people were covered under the time-limited promise of Joel 2 (a promise that we are no longer under) that “all flesh” would be prophets.  The historical and circumstantial differences between them and us is important in exposition and doctrine. This is especially true relating to the work of the Holy Spirit as almost all agree He performed a prophetic work for them and not for us.

Unfortunately, our need for personal relevance trumps their real, historical experience with the special promises to the infant church.  In so doing, we often minimize their needs and, at the same time, harm our understanding of scripture and our expectations of the work of God.

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